domingo, 5 de octubre de 2008

Ojos vendados


Hay veces en que uno cree saber, pero en verdad uno no sabe nada, nada. Incluso de sí mismo, por ejemplo, cuando uno cree estar feliz y de un momento a otro todo se viene abajo. La luz se apagó, llegaron las nubes negras, ya nada tiene el mismo sabor ni tampoco el mismo brillo con lo cual veías las cosas, y empiezas a ver todo de otra forma. Desde un punto de vista totalmente distinto, osea, te das cuenta que en tu interior existía un vacío que hasta ese momento no conocías. Te miras al espejo y no te puedes reconocer, ves algo que en realidad no eres tú, algo totalmente distinto, un yo que estaba oculto muy dentro de ti. Buscas el famoso ¿Por qué? y no lo encuentras, entonces, ¿Por qué estas ahora así?, si hace cinco minutos atrás estabas tan bien. ¿Qué es lo que te falta?

Cuando uno pregunta a otra persona “¿Qué te sucede?”. La respuesta más común de escuchar es: “nada, estoy bien” (dicho con un total vacío).

- ¿Seguro(a)? -

- Sí, en verdad no me ocurre nada -

Pero que completa falsedad, a veces nosotros pedimos que los demás no nos mientan y que no nos hagan daño, cuando en verdad, los primeros en hacernos daño somos nosotros mismo. La mejor mentira que puedes inventar, no es precisamente la que te creen los demás, sino la que te crees tú mismo. La haces tan real, das por hecho que ocurre algo que en verdad no existe, que es un invento de ti, entonces ¿Por qué te mientes? Por qué te dices a ti mismo no me suceda nada cuando en verdad sabes que algo malo ocurre, que hay algo que no anda bien, pues la respuesta a eso es muy sencilla: tienes una venda en tus ojos, lo cual no te deja ver lo que tienes adelante, pero no es cualquier venda. No es como una de esas que usa “El Zorro” para cubrir su rostro y deja sus ojos libres para poder ver lo que tiene en frente, sino que ésta te cubre tu rostro entero, sin poder dejarte ver nada, absolutamente nada. Y como no sabes qué es lo que tienes en frente, entonces inventas, creas, imaginas una realidad la cual no existe y la ves constantemente. Producto de esto terminas por convencerte que eso que ves, existe. Ahora el fin de esta venda, en realidad no era dañarte. No es la culpa de ella, tú la inventaste, ya que esta venda no te deja ver la verdad que existe frente a tus ojos, por el miedo que le tienes a ella, porque ella sabe que eso te hace mal, te hace sufrir, pero tú no te quieres sacar esa venda de tus ojos, prefieres vivir una falsa realidad. Un mundo de hadas, en vez de enfrentar la verdad que tienes junto a ti, para poder seguir adelante y crecer.

Sólo te puedo decir una cosa más… FLOJO(A). By Ariel Ignacio Gonzalez Espinoza

sábado, 4 de octubre de 2008

Epicteto


De nosotros dependen nuestras acciones (opiniones, inclinaciones, deseos y aversiones), de nosotros no dependen lo que no es nuestra propia acción (cuerpo, bienes, reputación, honra)”,

“Las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres, nada puede detenerlas, ni obstaculizarlas, las que no dependen de nosotros son débiles, esclavas, dependientes, sujetas a mil obstáculos y a mil inconvenientes, y enteramente ajenas”

viernes, 3 de octubre de 2008

Mientras caminábamos, un colorado eclipse se formó en tu mirar

¡¿Por qué?!

Si tú dijiste, ya no quiero más.

Ese acentuado hedor se destapó al andar.

Con tu negra fragancia intentas andar

Si tú dijiste, ya no quiero más

El cielo negro por la humedad

El camino terco por nuestro andar

Marca este laberinto del quizás

El simple por qué del nunca jamás…

Quizás ya mas no me veraz, quizás ese amanecer no te vuelva a inspirar, pero quizás mas no podrás, entrar en mi mundo que se ríe al recordar...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La revuelta de la mente...


Por un momento sentí una revuelta en la batería de mi ser. Aquella batería estaba como desorientada con el flujo normal de electrones llevando a estos a otro sitio que no era aquel polo opuesto era como una desviación que se reflejó en todo lo que hacia, cualquier comportamiento que me veía envuelto se destacaba como una ampolleta prendida en el medio de la oscuridad. Momentáneamente se acercaba un atardecer pintado de un color de nostalgia y de soledad del cual se impregno en las entrañas de aquel ser por un par de días. Fueron duras misiones, duras batallas que se notaba la valentía de aquel caballero. Puedes creer que ese torbellino de letras, frases, colores y hasta sentimientos fue creado por mi propia enemiga que nos envuelve en la mayor de las amarguras y de un momento a otro le regala la mayor de las felicidades de las cuales ella misma puede recordar?

jueves, 4 de septiembre de 2008


¿Cómo toca la música en nuestro ser?

Como una nota aflora pensamientos baldíos, dándole a estos alas. Como aquella nota intervienen con frenesí en la gesticulación de mi cara. Como esa nota marca un ayer, un hoy y un mañana.

Como la más deliciosa de las expresiones esta considerada la música, si bien, es causa un efecto parecido a una bebida energizante pero lo más increíble es que no aporta calorías. Esto se debe a que ésta se manifiesta en nuestro cerebro con más intensidad que las calorías aportadas por una bebida. No es algo físico, sino sólo ondas que actúan en nuestro sistema nervioso dejando casi en miniatura a la mejor de las drogas, ni siquiera ésta puede superar aquella esencia de la cual nuestro ser esta en constante requerimiento.

La música es muchas veces nuestro escape frente a dificultades de la vida, ya que se manifiesta para todos los gustos y todas las ocasiones. Es tan versátil como la forma de ser de cada persona y es sin duda alguna, el mejor descubrimiento. Y digo descubrimiento porque esta presente en lo más básico de la naturaleza y siempre ha estado ahí.
Desde una ola hasta el batir de los árboles, desde el canto de un ave hasta el sonido de la lluvia, desde el llanto de un recién nacido hasta una trágica despedida en un funeral. Todo es música y nos permite esa dulce y melódica sensación.

Es innato en el ser humano reaccionar ante un estímulo externo. La música aflora un arsenal de situaciones desde motivación hasta decaimiento, desde relajo hasta melancolía, desde originalidad a recuerdos, desde discriminación hasta imaginación, desde despreocupación hasta inspiración.
Es un amigo para muchos, un confidente para otros y un amor para aquel que desee dejarla entrar en su corazón.

Combinar sonidos espacio y tiempo, eso es música. En pocas palabras es una máquina del tiempo que nos teletransporta, que nos motiva, que nos inspira, que nos da una visión diferente de la realidad que nos rodea.

Para algunos su mayor fortuna es trabajar en su talento. Para un músico cazar una frase que pueda transmitir una sensación, es como, para un hombre, ver a la chica de nuestros sueños, tenerla y poder besarla. Como buen oyente, esa frase es capturada y analizada para que cumpla su objetivo; el transmitir una sensación de la cual poder gozar y vibrar. De alguna forma esta queda en aquel subconsciente, la que deja la sensibilidad y la creatividad del artista quede plasmada en la mente del oyente, como el toque de un nota que hace comprender que en el presente no todo es un trauma.